jueves, 31 de marzo de 2011

Lista de tareas para mañana

Pues bien. Mañana los de clase se van a Granada, y como soy una maldita vaga, no voy a ir. Además tengo ensayos... y he quedado... y no me sale del ojete izquierdo ir al sur.
Entonces voy a hacer la gran lista de tareas para mañana, que si no se me olvida:
- A las nueve y pico me levanto. No puedo dormir más tiempo, porque mi madre se va a trabajar, y a lo mejor llama por teléfono el de Llamada Perdida y tengo que contestar, o a lo mejor viene un señor por la ventana (vivo en un cuarto piso) a secuestrar a mi abuela, o viene el Joker a traerme regalos. Lo típico, vaya. Pero en cuanto se vaya mi madre a trabajar me voy a poner a dormir, diga lo que diga.
- A las doce o por ahí me despertaré y ya si eso desayuno. Hago las cosas típicas de por la mañana: llevar a la tele a pasear, hablar con los CDs a ver qué tal les va...
- A eso de la una me pego al ordenador (somos inseparables... es un amor inquebrantable), miro correo, miro Tuenti, miro correo, miro Tuenti, miro correo, miro Tuenti, juego al Assassin's Creed, dejo de jugar al Assassin's Creed, miro correo, miro Tuenti, pongo música, miro correo, miro Tuenti, miro Feisbus, cambio fondo de pantalla mientras miro correo, miro Tuenti, dejo de mirar todo, quito la música y me voy a comer.
- A las tres y algo pienso. Sí. Suelo pensar quince minutos al día, que han dicho que es sano. Pero no hay que abusar. Mi récord es media hora, y me siento orgullosa de ello... aunque luego acabé con un dolor de cabeza horrible.
- Después de mis quince intensos minutos de pensar, miro Tuenti, miro correo, miro Tuenti, miro correo, pongo música, acoso a la guitarra, dejo de acosar a la guitarra, quito música, miro Tuenti, pongo música, miro correo, acoso a la guitarra, quito música, toco en backing tracks, dejo de acosar a la guitarra, apago el ordenador, me levanto de la silla y me visto para irme, que he quedado.

Lo de la tarde no lo pongo, porque lo he memorizado en los quince minutos diarios de pensar.

P.D. El aliento de mi gato huele a comida de gato.

domingo, 20 de marzo de 2011

Presente

Mientras escucho "A la luna se le ve el ombligo", observo atentamente cómo se respira la primavera en el ambiente aunque teóricamente empiece mañana, y cómo a medida, las cosas van mejorando paulatinamente sin ser apenas perceptible. Esta tarde es un poco distinta a las demás: puedo soportarla perfectamente, y pasarla leyendo tranquilamente en la cama, mientras los rayos de luz acarician mi cara, y me susurran: "Ahora todo va a ir mejor".
Las canciones que inventaba con la guitarra antes eran tristes; pero ahora tienen un toque difícil de explicar. Ese toque especial que sólo puede realizar una persona a una canción. Ahora toco la guitarra con ganas. Antes lo hacía porque no tenía nada que hacer, y quería olvidarme de todo. Pero no lo conseguía... le daba vueltas a los temas continuamente, y por ello me salían canciones tristes. Ahora, he aprendido a olvidar todo y a seguir adelante, porque pensar en el pasado sólo te va a atrasar más en mi camino.
Sólo voy a decir una cosa más, que suena menos... ¿poética? que lo que he escrito arriba:
¡QUE LE DEN AL PASADO!
Carpe Diem.
¡A ser felices ^^!