Hay gente que viene; hay gente que se va. No sé muy bien qué ha pasado hoy, ni qué te ha llevado a hacer esto. En estos años de amistad, nunca he terminado de entender tu forma de pensar. Cuando tienes un problema con alguien, esperas que ese alguien se dé cuenta sin dar pista ninguna, y dejándole de hablar de la noche a la mañana, enfadándote como una niña pequeña. Tienes mucha tontería encima, te he intentado ayudar mil y una veces, y me has dicho que sí como a los tontos, y has seguido a tu rollo. Y luego, conociéndote, te atreverás a decir que no estoy ahí. No sé qué te pasa conmigo, desde que pasó aquello has ido de mal en peor, creyendo que te iba a dejar de lado (cuando te he estado diciendo prácticamente cada día que estaba ahí igual que siempre) y lo de hoy ya ha sido la leche. Si no quieres hablar conmigo, me lo dices y te dejas de tonterías, que te montas historias en la cabeza tú sola, en vez de ver la realidad. A veces hasta parece que te gusta estar así. Los "no me pasa nada contigo" ya no me sirven, porque es obvio que sí pasa algo. ¿No me lo quieres decir? Pues allá tú con tus movidas, pero luego no me vengas como si no hubiera pasado nada, cuando sabes que ha pasado algo. Tienes una envidia que no puedes con ella, y lo que haces es alejarte de mí para olvidarte de ello. Dices que siempre te pasan cosas malas. Algunas de las cosas malas que te pasan te las buscas tú sola. Y las otras, se podrían compensar con unas buenas si te saliera del culo salir de casa y relacionarte con la gente. Y por lo que he visto, ahora lo único que haces es quejarte de lo que hacen o dejan de hacer los demás (sin tener tú nada que ver) y de meter leña al fuego. No sé, tú sabrás, pero no vas por buen camino. Si fuera tú, me pensaba un poco las cosas. Y seguramente sea el último consejo que te dé, porque si volvemos a hablar, el trato no va a ser ni parecido al de antes.
Luego, las preguntas de hace tiempo con las que tirabas a matar, adivina por dónde te las puedes meter.
Has hecho mucho daño a personas que te han estado intentando ayudar, que han estado intentando sacarte de ese hoyo. Sabes que si no fuera por ese día hace año y pico, te habrías pasado cada maldito día encerrada en casa con una depresión profundísima. Y me haces esto. Que no pido que me devuelvas los favores, porque eso me da igual, me gusta ayudar de forma altruista. Lo único que quiero es que me trates bien, como a una persona y como a una amiga. Pero parece que contigo he pedido demasiado. No habría perdido el tiempo de esta manera si hubiera sabido esto.
Ah, por cierto. No soy la sustituta de nadie. Si echas de menos a esa persona te buscas la vida, pero a mí me dejas en paz, que tengo mi vida y no me voy a amoldar a la de nadie por esta idiotez. Intenté ayudarte en ese tema también, pero has pasado de mí de un bien que :).
Yo seguiré con mi vida; tú sabrás lo que haces con la tuya. Lo de hoy ha sido un golpe duro y lo superaré dentro de un tiempo, porque aunque se ve que tú no, yo apreciaba esa amistad.
Luego me dicen que soy fría, pero estáis viendo que es normal. He dado con mucha gente de este tipo, y me canso.
Ah, hablo en segunda persona porque es algo que aunque esa persona no vaya a leer, me ayuda a desahogarme.
En fin.
A los demás, a ser felices.
No hay comentarios:
Publicar un comentario