Hay gente que viene; hay gente que se va. Este año he tenido el placer de compartir el verano con unas cuantas personas, enormes todas ellas. No he salido mucho, todo hay que decirlo. Pero las veces que he salido me lo he pasado en grande, gracias a vosotros.
Ha habido de todo: risas, broncas, reconciliaciones, despedidas... Y prácticamente todo ha sido necesario. Lo bueno, por eso, por ser bueno; y lo malo, para mejorar.
Han sido unas tardes increíbles en el Retiro, con guitarra, sin guitarra, con más gente o con menos. Increíble. Gracias.
Y también debo decir... Una de esas personas me ha hecho verdaderamente feliz este verano (y lo que no es este verano). Es la principal diferencia que hay entre este verano y todos los demás. Gracias por estar ahí, por ayudarme a cambiar de mentalidad, por sonreír aunque las cosas a veces se tuerzan, por ser el mayor motivo para hacerme sonreír a mí, y por hacer de este verano el mejor. Mil gracias.
Vosotros y todos los demás... ¡a ser felices!
No hay comentarios:
Publicar un comentario