viernes, 30 de agosto de 2013

La música

Hoy le voy a dedicar unos minutos a una compañera que, desde hace años, ha estado conmigo en las buenas y en las malas: la música.
Es una palabra, una sóla palabra que dice tantas cosas... Es un idioma universal, todo el mundo se puede entender a través de la música, y no sólo por las letras. Un par de acordes te pueden alegrar el día, o un solo, o el ritmo en sí. Cuando nadie está ahí, cuando sientes que te han vencido, la música te reconforta.
Hay veces también que quizás lo necesario no sea reír, sino todo lo contrario. De vez en cuando hay que desahogarse, las canciones tristes están para eso. La letra describe todo por lo que estás pasando, o también sientes la fuerza de la música tantísimo, la fuerza de los instrumentos, que provoca que tus emociones estén a flor de piel.
Ir a un concierto, ver que toda la gente que está ahí, lo está por el mismo motivo que tú, para disfrutar, para olvidarse de los problemas y de las cosas que nos diferencian, al menos por unas horas. O dar un concierto tú, con tu banda, es una sensación única. Toda esa fuerza que tienes en el escenario, toda esa fuerza que te da el público... es algo impresionante.

La música es algo que va a estar con nosotros durante toda la vida afortunadamente, y es capaz de hacer cosas realmente increíbles. Y recordad que la música está para disfrutarla, para compartirla y para vivirla, es una de las pocas cosas que nos une a todos. No vayamos a estropearlo con actitudes impropias ante estilos que no van con nosotros. Para gustos los colores; hay un montón de estilos, y eso es lo bonito de la música, la inmensa variedad que hay. Respetemos una de las pocas cosas bonitas que quedan en el mundo.

Un saludo.

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