El pasado a veces es algo... complicado. Duele acordarse de lo que pasó, de la gente, de todo.
Bien, pues hoy he decidido contaros lo que he vivido estos años. A poca gente le interesará, y algunos os preguntaréis que cómo se me ocurre contar todo en un blog público. ¿Qué más da?
Empecemos.
De pequeña, hasta los 3 años, era totalmente normal. Justo cuando fui a 1º de Infantil, me tocó tener una profesora, que resultó ser la que me destrozaría la vida entera. Yo hablaba (como podía xD) con mis amigos en clase, y la profesora nos amenazaba con pegarnos. Y de hecho, lo hacía. Con reglas de madera en los nudillos. Ahí aprendí a callarme. A callarme, pero para siempre. Mi obediencia llegó a ese punto; me asusté mucho. No fui capaz de decirle a mi madre que mi profesora me pegaba, nos tenía a todos aterrados, ella no sabía por qué había dejado de hablar de repente con todo el mundo, la gente ha llegado a pensar que era muda. Como nunca se lo dije a mis padres, mi rabia empezó a crecer, y lo pagaba con ellos. Nunca se molestaron en preguntar, de todas formas. Nunca han mostrado ningún gesto de afecto hacia mí, entonces todo eso me afectó un montón.
Me cambié de colegio a los 5 años, los profesores eran geniales, pero los alumnos, no tanto. Me tocaron 10 años de bullying.
A los 8 años conocí a un chaval en el parque con el que me llevaba genial, de hecho iba a su casa toooooodos los días (vivíamos muy cerca) a jugar a la Play. Mantuve esa amistad hasta los 10/11 años, hasta que me di cuenta de que era un maldito mentiroso en todo. Fue uno de mis primeros "amigos" en hacerme daño. Con esa edad conocí a más gente en el parque. Sólo se reían de mí, pero era lo único que tenía, fui imbécil. Les estuve soportando durante años, hasta que dejamos de ir al parque y por suerte, la conexión se cortó ahí.
En el colegio hice unas amigas, unas de las pocas personas que se acercaron a mí, aún sabiendo que no podía hablar con nadie. Hablaba lo justo. Cuando cogí confianza, me di cuenta de que esa gente me odiaba. A los 12 años empezaron las quedadas, y me di cuenta de que a mí nunca me avisaban, decían que no podían quedar. Y me lo terminaron diciendo a la cara. Una depresión a los 12 años no suele molar.
A partir de ahí empecé a conocer algunos mundillos. No eran buenos mundillos.Yo a esa edad sólo quería hacer amigos, pero me resultaba muy difícil, ya que tenía un trauma del copón con aquello de la profesora. Había un chaval en mi clase que me trataba muy bien, de hecho nunca tuve bronca con él. Me enviaba notas y todo en clase para quedar. Majísimo. Quedaba con él y otros amigos suyos, yo sabía que eran algo macarrillas, pero, ¿y qué? Para alguien que me trata bien... Con ellos estuve quedando un tiempo.
Después hice unas amigas (fans de los Jonas Brothers y demás), y yo, para encajar, empecé a escuchar esa música también. No quería que me volvieran a echar por ser diferente.
Al año siguiente descubrí otro mundillo. El mundo emo. Ese año lo pasé bastante mal. Era en 3º de la ESO, creo. Iba a Plaza España, con todos los grupos emos, de hecho mi primer "concierto" (era de unos amigos) fue uno emo. No paraba de pensar en todo lo que me había pasado, y lo llevaba bastante mal. Un día estuve a punto de lanzarme por el balcón de un 4º piso (dije que iba a contar todo), aunque nadie lo supo.
En 4º de la ESO, me di cuenta de que esas amigas, las de los Jonas Brothers, se reían de mí a mis espaldas. Genial todo. Casi a final de curso (2009), conocí a una gente heavy muy maja (ligué y todo!), empecé a escuchar grupos heavys (Iron Maiden sobre todo) y la verdad es que no me iba del todo mal. Pero recordad que yo tenía mucho odio acumulado. No lo pagué con ellos, pero sí con la gente de mi clase, y es algo de lo que me arrepentiré toda mi vida. Ese acto me hizo estar donde estoy ahora. En un examen de recuperación de Historia, mi profesor me dijo que qué me pasaba, que no había escrito nada. Yo no quería decir nada, pero me dijo que se lo tenía que decir sí o sí. Solté que toda mi clase estuvo copiando en el examen. Ese día era 10 de junio, el anterior a mi cumpleaños. Os podéis imaginar cómo fue mi 15 cumpleaños. No me hablaba nadie excepto los heavys, los demás me hicieron bullying a más no poder. Mis amigas ya estaban mosqueadas porque me iba con los heavys más que con ellas, y esto del examen ya hizo que dejaran de hablarme.
Me habían quedado 3 asignaturas, no me molesté en presentarme a los exámenes, estaba demasiado mal, no quería que me viera nadie. Tenía plaza en un buen instituto, pero ahí iba a ir la gente de mi colegio. Ni loca iba a ir ahí.
Ese año estuve encerrada en casa. Un año entero, hasta el siguiente verano. Iba a clase y ya está, aprobé 4º. Durante ese año empecé a escuchar con ganas alguna de la música que escucho actualmente. Fito realmente me salvó de mucho. Conocí a alguna gente. Tuve problemas con ellos, era gente que no paraba de darse puñaladas. Lo que me faltaba a mí. Más gente que se metía conmigo. Pero sólo eran algunos, así que hicimos un mini grupo los que no nos insultábamos, y así se quedó hasta hace... ¿una semana?
Hace un par de años o así estuve en mi primer grupo de música, era algo increíble. Necesitaba desconectar y con ellos lo conseguía. Con algunos aún mantengo el contacto. He tenido otros dos grupos, di un concierto, lo cual me liberó bastante, es difícil de explicar.
Mientras tanto, he ido conociendo a más gente. Algunos se han largado, otros no. He tenido que "echar" a gente de mi vida. Ha sido un acto egoísta, pero lo necesito.
Hace un año pedí perdón a mis antiguas amigas, a las del colegio. Quedé con ellas un día, y seguían igual, se reían de mí en mi cara. No volví a llamarlas. Ellas tampoco es que se hayan preocupado mucho. Prefiero estar sola a estar con esa gente. Ya no puedo confiar en nadie.
Y ahora... Quién sabe lo que pasará ahora.
Seguramente me deje algo. Lo más importante, lo que más me está afectando, es el trauma que tengo con lo de la profesora. No me digáis que me olvide de eso, que es una tontería. Es un trauma, un maldito trauma. Mi familia sólo se quejaba porque era muy violenta, tenía mucho odio acumulado, pero nunca se preocuparon en averiguar por qué. Nunca me dijeron "estamos aquí". Es una de las cosas que más me duelen. Esto no es una familia. Nunca lo fue. Y ahora soy como ellos... Soy algo que odio.
Nada más que decir, por ahora.
Un saludo.
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